Como en toda familia la semana de exámenes eleva el estrés de ambos padres. Ya que estos deben dividir su tiempo para salir adelante con todas las asignaturas de dos niños en diferentes niveles. Lo que de alguna u otra manera se logra. Al final de esta semana todos descansan e inicia la espera de las calificaciones.
Esa tarde de lunes Marie esperó a sus hijos como siempre, esta vez con ansiedad. Sensación que no podía dejar de sentir hasta recibir el último exámen que hicieron sus hijos la semana anterior.
—¿Cómo le fue, Andrew? —Marie besó la mejilla de su hijo.
—Bieeeen…
—¿Le entregaron algún examen?
—Sí…
—¿Cúal, cúal, cúal?
—Mmmm —salía de la boca del niño mientras recordaba.
—¿Cúal? Andrew…
—-Matemáticas…mmm…español…
—Hola mami… a mí también —intervino Kristin que alcanzó a escuchar la conversación de su madre y hermano.
—Uy…no… me asuste… —con la respiración entrecortada dijo la mamá al llevarse la mano al pecho.
—Perdón…pensé que me había visto…
—No importa…¿Cuáles le entregaron? —el tono de la voz de Marie paso de miedo a ansioso en un segundo.
—Estudios y mate… —intervino Zoe.
—Y ¿cómo les fue a los tres…?
—Bien… —dijo Andrew a secas.
—Me gané un 94…mmm… en Sociales y un 89 en… Mate… —una chispa brillaba en los ojos de Kristin al decir sus calificaciones.
—Yo un 100 en mate y en sociales un 95…
—Qué dicha… —la voz de Martha se escuchó detrás de ellos—. ¡Felicidades!
—Sí…felicidades a las dos…Hola Martha —dijo Marie con la voz más calmada.
—Hola Marie…¿y usted Andrew? no escuché las suyas…
—No sé… —respondió el niño.
—¿No las vio?… —Marie arrugó la cara.
—Sí…. pero no las recuerdo…
—Ok, ok —Martha se rio—, vamos Zoe. Chao…
—Hasta mañana Martha…vamos chiquillos ¿y Carlos?
—No vino… —respondió Andrew.
—¿Por qué?
—No sé…no vino… —aclaró el niño.
—¿La maestra no dijo nada…?
—No sé…
—¿No sabe ó usted no puso atención cuando la maestra pasó la lista…?—intervino Kristin con sarcasmo en la voz.
—No…
—No ¿Qué?...
—No recuerdo…
—No importa…vamos, —dijo Marie.
Al llegar a la casa ambos niños sacaron los exámenes, Marie los revisó y firmó. En el ambiente se podía percibir una mezcla de alivio y ansiedad: alivio, por los exámenes que ya recibieron y ansiedad, por los que todavía hacen falta.
Con el pasar de los días los demás exámenes empezaron a llegar uno a uno. Al final de esa semana Marie ya había recibido todos los exámenes de Kristin y casi, casi todos los de Andrew.
—Andrew…
—Sí…
—¿Cómo?
—Señora…
—¿Le entregaron el examen de ciencias?
—No…
—Ok…
Esa conversación se repitió por varios días. «¿Qué raro»? se preguntaba ella. «No es normal, fue uno de los primeros que hizo».
—Qué raro, Jóse…La maestra no ha entregado los exámenes de ciencias…
—¿Será que eran muy largos?, le estará costando terminar de calificarlos —Jóse puso la misma cara de duda que su esposa. No era usual que la maestra tardará más de ocho días calificando un examen.
—No sé…me suena raro…
—A mí también…
—Andrew…venga acá… —gritó Marie.
—Señora… —corrió el niño a la sala.
—No corra…¿Usted escribió con buena letra el examen? —preguntó ella con seriedad al niño y un reflejo de duda en la cara.
—¿Escribió con buena letra? —repitió su padre antes de que el niño respondiera.
—Sí…bueno…creo…no sé…
—Vaya…vaya…vaya…no sé para qué le preguntó…
El niño corrió de regreso a su cuarto.
—No corra… —le recordó su madre.
—¿Será…será…?
—¿Será qué, Jóse…? —replicó Marie con el corazón latiendo rápido.
—Pienso, que está durando más con el de Andrew…entonces no los entrega hasta tener todos calificados…
—El problema es que para saber eso tengo que sacar una cita…qué vergüenza… —la voz ansiosa pasó a despreocupada lo que se notó en la forma en que ella levantó las manos.
Esa noche en la cena Marie le hizo una pregunta a Andrew que cambió la situación.
—Andrew…
—Sí… —respondió el niño entre bocados de comida.
—¿A sus compañeros ya se los entregaron?
—¿Qué? —el niño dejó la cuchara a un lado y volvió a ver a su mamá con cara de duda.
—¿Cómo? ¿Qué, qué? El examen Andrew…
—¿Qué examen?
—El examen de ciencias Andrew, el examen de ciencias… —le aclaró con ligera molestia en la voz.
—Sí…
Ambos padres se volvieron a ver con los ojos tan abiertos que parecía que se les iban a salir de la cuenca de sus ojos.
—¿Cuándo?
—El martes o el miércoles…no recuerdo…
—¿El martes o el miércoles…? —intervino Jóse.
—No recuerdo…
—Y ¿por qué…cuando le pregunté si se lo habían entregado no me dijo eso…?
—No me preguntaste eso… —respondió el niño con toda naturalidad, mientras que a Marie se le aceleraba el corazón.
—No me han entregado el examen mamá…pero…a mis compañeros sí…¿era difícil decirme eso…?—la madre elevó la voz.
—Usted no me preguntó… —gritó el niño.
—Pero pudo decírmelo… —gritó ella.
—Tranquila Marie…respire —intervino José—. Ahora que terminamos de cenar trae el cuaderno de mensajes…
—Me van a castigar…. —gritó el niño.
—No…Andrew…su papá…lo quiere para enviar un mensaje a la maestra —le explicó Marie al niño mientras respiraba para calmarse.
—Okeeey
Al terminar de cenar Andrew se incorporó, corrió a su cuarto y trajo el cuaderno para que Jóse escribiera el mensaje.
—Mañana se lo da a su maestra, por favor…vaya y lo echa en el bulto…
—Okeeey…
Al otro día Andrew entregó el examen a su madre, la maestra después de calificar el examen lo había guardado en una carpeta para entregárselo al niño, entre calificar y anotar notas para pasarlas a la dirección lo había olvidado.
Marie con el examen en la mano y la mente más despejada reflexionó en la forma que ella le había preguntado todos los días a Andrew. “¿Le entregaron el examen de ciencias?”, el niño tuvo razón al decirle “no me preguntaste eso” cuando ella le alegó por no decirle que a sus compañeros ya se los había entregado.
A veces parece que las personas dentro del espectro autista omiten información, sin embargo, la mayoría de esas veces, ellos o ellas se han limitado a responder lo que se les preguntó omitiendo el resto de información que no les parece relevante.
Andrew, aprende todos los días la manera de comunicarse de forma asertiva con ellos, así como su familia aprende a hacerlo con él. Lo que no es fácil considerando que los cuatro miembros de la familia ven, piensan e interpretan las reglas sociales e información de diferentes maneras. Marie preguntaba, Andrew respondía lo que se le preguntaba, ninguno se equivocó.


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